Un checklist de corrección técnica es una secuencia fija de preguntas que aplicas a cada vídeo: qué pretende el ejercicio, desde qué vista lo miras, cuántas repeticiones revisas, cuál es la señal principal, qué indicación das y cuándo vuelves a grabar. Seguir siempre el mismo orden evita que un día mires la profundidad, otro la espalda y otro solo cómo te sentiste, y hace que dos revisiones separadas por un mes se puedan comparar.
Esta guía te da los pasos numerados de la revisión, una plantilla con sus campos, las reglas para decidir qué corregir primero, cada cuánto repetir el proceso, un ejemplo rellenado y los errores que más estropean un checklist. La preparación de la grabación en sí la tratamos en otra guía, enlazada abajo.
Los pasos de la revisión, siempre en el mismo orden
Da igual si revisas tu propio vídeo o el de un cliente: el orden importa más que la velocidad. Cada paso filtra el siguiente, de modo que no llegas a buscar errores en un vídeo que no permite verlos.
- Escribe el objetivo del ejercicio en una frase: qué músculo o gesto quieres entrenar y con qué variante.
- Comprueba que la vista sirve para ese objetivo: lateral para profundidad y trayectorias, frontal para desviaciones hacia los lados. Si no sirve, para aquí y graba de nuevo.
- Mira la serie completa una vez a velocidad normal, sin pausar, para tener una impresión general.
- Revisa al menos tres repeticiones: la primera, una intermedia y la última.
- Anota todo lo que se desvía de la referencia y marca en cuántas repeticiones aparece.
- Elige una única señal principal aplicando el orden de prioridades.
- Convierte esa señal en una indicación corta y, si hace falta, en un ajuste de carga o variante.
- Registra la decisión (mantener, ajustar, bajar carga o cambiar variante) y pon fecha a la siguiente grabación.
Ficha de revisión: los ocho campos que conviene rellenar
Una revisión que no queda escrita se olvida en una semana. Estos ocho campos caben en una fila de hoja de cálculo o en una nota, y bastan para comparar revisiones sucesivas del mismo ejercicio.
| Campo | Qué anotar | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Ejercicio | Nombre y variante, con carga y repeticiones. | Comparar solo vídeos equivalentes. |
| Objetivo | Qué pretende el ejercicio en esa fase del plan. | Saber qué desviaciones importan y cuáles no. |
| Vista | Lateral, frontal, posterior o diagonal. | Repetir el mismo encuadre la próxima vez. |
| Reps revisadas | Cuáles y cuántas, por ejemplo 1, 5 y 8 de 8. | Distinguir un fallo puntual de un patrón. |
| Señal principal | Una sola desviación y en cuántas repeticiones aparece. | Centrar la corrección. |
| Indicación | La frase corta que pensarás durante la serie. | Que la corrección se pueda aplicar. |
| Decisión | Mantener, ajustar técnica, bajar carga o cambiar variante. | Dejar claro qué cambia en el plan. |
| Fecha de nueva grabación | Día concreto para volver a grabar. | Cerrar el ciclo y comprobar el efecto. |
Qué corregir primero: reglas de prioridad
Casi todos los vídeos muestran varias cosas mejorables. Si las ordenas siempre con la misma escala, la elección de la señal principal deja de ser una cuestión de gusto.
- Primero, la seguridad: pérdida de control de la carga, rebotes, la zona lumbar que se redondea bajo carga o cualquier gesto acompañado de dolor.
- Después, el rango: recorrido incompleto o una articulación que compensa para llegar al final.
- Luego, la estabilidad: zonas que deberían quedarse quietas y se mueven, como un tronco que oscila o una rodilla que se desplaza.
- Por último, la eficiencia: ritmo, trayectoria de la barra o detalles de agarre que solo importan cuando lo anterior ya está resuelto.
- Regla de desempate: entre dos señales del mismo nivel, elige la que aparece en más repeticiones.
Cada cuánto repetir la revisión
Revisar todos los ejercicios cada semana consume tiempo y genera ruido. Lo razonable es fijar una frecuencia por tipo de situación y ceñirse a ella.
Para un ejercicio con una corrección abierta, graba de nuevo en 7 a 14 días, que es lo que suele tardar una indicación en asentarse. Para un ejercicio estable, sin correcciones pendientes, una revisión cada 4 a 6 semanas basta para comprobar que la técnica aguanta el aumento de carga. Adelanta la revisión cuando cambies de variante, cuando subas la carga de forma notable (por ejemplo, un 10 % o más respecto a la última grabación) o cuando notes que algo se siente distinto.
Si una misma señal principal aparece en tres revisiones seguidas sin mejorar, el checklist ha hecho su trabajo: te está diciendo que la indicación no funciona y que toca cambiar de estrategia, bajar la carga o pedir una valoración en persona.
Un ejemplo rellenado: zancada con mancuernas
Revisión del 1 de septiembre. Ejercicio: zancada hacia atrás con mancuernas de 12 kg, 8 repeticiones por pierna. Objetivo: trabajo de pierna con el tronco estable. Vista: frontal. Reps revisadas: 1, 4 y 8 de cada pierna.
Hallazgos anotados: la rodilla derecha se va hacia dentro al subir en 6 de 8 repeticiones; el tronco se inclina un poco hacia delante en las dos últimas; el ritmo de bajada es irregular. Aplicando las reglas, ninguno es de seguridad y el rango es completo, así que la señal principal es de estabilidad: la rodilla derecha, que además es la más frecuente. La inclinación del tronco y el ritmo quedan anotados para más adelante.
Indicación: «rodilla apuntando al segundo dedo». Decisión: mantener la carga y hacer las dos primeras series con una sola mancuerna en la mano izquierda para notar mejor el apoyo. Fecha de nueva grabación: 12 de septiembre, misma vista frontal.
En la revisión del 12, la rodilla derecha se desvía en 2 de 8 repeticiones, frente a las 6 anteriores. La señal baja de prioridad y la siguiente revisión se centra en la inclinación del tronco.
Errores comunes al usar un checklist técnico
Un checklist mal usado da una falsa sensación de control. Estos son los fallos que más aparecen cuando se lleva unas semanas usándolo.
- Rellenar la ficha sin mirar la vista: se anotan errores que el encuadre no permitía ver.
- Revisar solo la mejor repetición, normalmente la primera, y perderse lo que ocurre con el cansancio.
- Anotar cinco señales principales, que en la práctica equivalen a ninguna.
- Cambiar el encuadre o la carga entre dos grabaciones y comparar como si fueran iguales.
- Dejar vacío el campo de fecha: la revisión se queda en observación y nunca se comprueba el efecto.
- Seguir la lista cuando hay dolor: en ese caso la revisión técnica se detiene y se consulta a un fisioterapeuta o a un médico.
Cómo te ayuda Sport-IA a seguir el checklist
En Sport-IA puedes grabar cada ejercicio de tu rutina con el móvil y recibir una corrección técnica con IA con referencias visuales, lo que te ayuda en los pasos de observación y en la elección de la señal principal. Las gráficas por ejercicio y el calendario de planificación con recurrencias te permiten ver la carga de cada revisión y dejar programada la siguiente sesión en la que toca grabar.
Si revisas a clientes o pacientes, puedes asignarles programas de valoración que hacen desde la app y recibir el resultado con su vídeo, dentro de la misma ficha donde está su planificación. Tu área de trabajo como entrenador o fisioterapeuta es gratis para profesionales durante la validación.
