Para revisar el ejercicio de readaptación a distancia necesitas tres piezas acordadas desde el principio: uno o dos ejercicios criterio por fase, grabados siempre con el mismo ángulo, distancia y número de repeticiones; un registro de la respuesta al ejercicio, con el dolor durante la sesión y a la mañana siguiente en una escala de 0 a 10; y unos criterios escritos para decidir cada semana si se progresa, se mantiene o se retrocede. Lo que se sale de lo esperado no se resuelve por vídeo: se cita en consulta.
Esta guía está pensada para fisioterapeutas, readaptadores y entrenadores que trabajan con un profesional sanitario. Recoge qué se puede decidir a distancia, un protocolo de grabación por ejercicio, cómo monitorizar la respuesta, una tabla de decisiones, qué mirar en los ejercicios más habituales y las situaciones que requieren valoración presencial.
Qué puedes decidir a distancia y qué no
La revisión remota funciona bien para ajustes dentro de una fase ya planificada: añadir repeticiones o carga, ampliar el rango, pasar de una variante bilateral a una unilateral o corregir la ejecución. Son decisiones pequeñas y reversibles, que se apoyan en la respuesta del paciente y en lo que se ve en el vídeo.
Lo que no conviene decidir a distancia son los cambios de fase con más exigencia (introducir impactos, cambios de dirección o gestos deportivos), el alta para volver a competir y cualquier situación en la que la evolución no sea la esperada. En esos momentos hacen falta pruebas, exploración y razonamiento clínico presencial. El vídeo sirve como información previa para esa cita, no como sustituto.
Protocolo de grabación estandarizado por ejercicio
Para comparar semanas, el vídeo tiene que grabarse siempre igual. Deja escrito el protocolo de cada ejercicio criterio y compártelo con el paciente el primer día.
- Define el ángulo: frontal para ver alineación de rodilla y pelvis en ejercicios unipodales; lateral para profundidad, tronco y rango.
- Fija la distancia y la altura del móvil, por ejemplo a tres metros y a la altura de la cadera, y pide que marque en el suelo dónde lo apoya.
- Establece el número de repeticiones grabadas y la carga, y que sean las mismas cada semana salvo que tú las cambies.
- Pide que grabe después del calentamiento y dentro de la sesión habitual, no en frío ni al final de un día agotador.
- En ejercicios unilaterales, que grabe primero el lado no afectado y después el afectado para tener referencia.
- Que añada en el registro el dolor durante el ejercicio y cualquier sensación distinta de lo habitual.
Cómo monitorizar la respuesta al ejercicio
En readaptación, la respuesta del día siguiente importa tanto como la sesión. Pide al paciente tres valores de dolor en la misma escala de 0 a 10: antes de empezar, durante el ejercicio más exigente y a la mañana siguiente.
Muchos profesionales usan un criterio de semáforo con estos datos: una molestia baja durante el ejercicio que vuelve a su valor habitual a la mañana siguiente se considera aceptable; una molestia que sube por encima del umbral pactado o que sigue elevada al día siguiente indica que la carga fue excesiva; y un dolor alto o que empeora de forma progresiva obliga a parar y revisar. El umbral concreto no es universal: lo fijas tú para cada paciente según su caso y su fase.
Además del dolor, pide una valoración sencilla de la sensación de confianza en la zona, de 1 a 5. La confianza suele mejorar más despacio que el dolor y es un buen indicador para decidir cuándo proponer ejercicios más exigentes.
Criterios para progresar, mantener o retroceder
Escribir los criterios antes de empezar hace que tus decisiones a distancia sean coherentes y que el paciente entienda por qué el plan cambia o se mantiene.
| Situación | Decisión | Ejemplo de ajuste |
|---|---|---|
| Ejecución correcta, respuesta aceptable durante una o dos semanas | Progresar | Dos repeticiones más, algo más de carga o más rango. |
| Ejecución correcta, molestia al límite de lo pactado | Mantener | Misma dosis otra semana antes de subir. |
| Compensaciones visibles al final de la serie | Mantener y corregir | Menos repeticiones por serie y una indicación técnica. |
| Molestia que supera el umbral o sigue alta al día siguiente | Retroceder | Volver a la dosis de la semana anterior. |
| Dolor que aumenta semana a semana o síntomas nuevos | Parar y citar | Valoración presencial antes de continuar. |
Qué mirar en el vídeo de los ejercicios más habituales
Cada ejercicio criterio tiene dos o tres puntos que concentran la información. Revisa las últimas repeticiones de la serie, que es donde suelen aparecer las compensaciones.
- Bajada controlada desde un escalón (vista frontal): si la rodilla se desplaza hacia dentro, si la pelvis cae del lado contrario o si el tronco se inclina para compensar.
- Sentadilla búlgara (vista lateral y frontal): profundidad alcanzada, estabilidad del pie delantero y reparto del peso entre las dos piernas.
- Puente de glúteo a una pierna (vista lateral): altura de la cadera, si la pelvis rota y si la zona lumbar se arquea en lugar de extender la cadera.
- Elevación de talones a una pierna (vista lateral): recorrido completo, ritmo constante y diferencia de repeticiones con el lado sano.
- Recepción de saltos en fases avanzadas (vista frontal): alineación de rodilla al aterrizar, ruido y rigidez del aterrizaje y simetría entre piernas.
- Ejercicios de hombro con goma (vista lateral o trasera): si el hombro sube hacia la oreja o se adelanta, y si el rango es igual que la semana anterior.
Situaciones que requieren valoración presencial
Deja estas situaciones por escrito desde el primer día para que el paciente sepa cuándo no esperar a la revisión semanal y contactar contigo o con su médico.
- Dolor que empeora a lo largo de varios días aunque se haya reducido la carga.
- Hinchazón, calor o bloqueo articular que aparecen tras una sesión.
- Sensación de que la articulación cede o falla durante un gesto.
- Pérdida de fuerza, hormigueo o cambios de sensibilidad.
- Compensaciones que aparecen desde la primera repetición y no mejoran con las indicaciones.
- Cualquier golpe, caída o torcedura durante la readaptación.
Ritmo de revisión y comunicación con el paciente
Un ciclo semanal suele ser suficiente en la mayoría de fases: el paciente sube el vídeo y el registro en un día fijo, tú revisas en un bloque reservado y respondes con una sola decisión (progresar, mantener o retroceder) y una sola indicación técnica. Si la fase es delicada o la respuesta ha sido irregular, puedes acortar el ciclo durante unas semanas.
Explica siempre el porqué de la decisión en una frase: «mantenemos la carga porque al día siguiente la molestia seguía en 4». Así el paciente aprende a interpretar su propia respuesta y el seguimiento a distancia se vuelve más fiable con el tiempo. Deja constancia en la historia clínica de lo revisado y de cada ajuste.
Cómo te ayuda Sport-IA en la readaptación
Sport-IA reúne en la ficha de cada paciente la historia clínica, el mapa corporal de dolor, las valoraciones y la rutina de readaptación planificada en el calendario con recurrencias. Puedes asignar programas de valoración que el paciente hace desde la app; te llegan el resultado y el vídeo para revisarlos en tu bloque semanal y compararlos con los anteriores.
Entre revisiones, el paciente puede grabar sus ejercicios y recibir una corrección técnica con IA con referencias visuales, lo que resuelve dudas de ejecución sin esperar a tu respuesta. La decisión de progresar, mantener o citar sigue siendo tuya. Las gráficas de progreso muestran la evolución por ejercicio y las citas se gestionan desde el calendario. El área profesional es gratis para profesionales durante la validación.
