IA y fisioterapia

Cómo explicar correcciones al paciente para que las aplique en casa

Cómo dar correcciones de ejercicio que el paciente recuerde en casa: una pista cada vez, pistas externas, método de devolución y palabras a evitar.

Explicación de correcciones a pacientes con Sport-IA

Para que un paciente aplique una corrección en casa, dale una sola cada vez, formúlala como una pista sencilla dirigida a algo que pueda ver o tocar («empuja el suelo lejos») en lugar de a un músculo, y pídele que te la explique con sus palabras antes de irse. Acompáñala de un fotograma de su propio vídeo y de una instrucción escrita breve, y comprueba en la siguiente sesión si la ha aplicado.

La guía trata la parte de comunicación: cómo elegir la corrección prioritaria, una tabla para pasar de pistas internas a externas, el método de devolución paso a paso, cómo usar los fotogramas del paciente, las palabras que generan miedo y conviene evitar, una plantilla de instrucciones escritas y tres ejemplos resueltos.

Una corrección cada vez, y elegida con criterio

En consulta es tentador corregir todo lo que ves: la rodilla, el tronco, el ritmo y la respiración en la misma serie. El paciente asiente, pero en casa, sin ti delante, recuerda una cosa como mucho, y no siempre la más importante. Una corrección que se aplica vale más que cuatro que se olvidan.

Para elegir cuál va primero, ordénalas así: primero lo que tiene que ver con la tolerancia al ejercicio (un rango que provoca molestia, una carga excesiva); después lo que más cambia el resto del gesto, porque a menudo arrastra a otros errores; y por último lo más fácil de aplicar, que da una victoria rápida y confianza. Cuando la primera esté consolidada, pasa a la siguiente.

Pistas externas frente a internas: en lugar de esto, di esto

Una pista interna dirige la atención a una parte del cuerpo («aprieta el glúteo»); una externa, a un objeto o a un efecto en el entorno («empuja el suelo»). Las externas suelen ser más fáciles de recordar y aplicar sin pensar, sobre todo en ejercicios con carga o de equilibrio. Las internas tienen su sitio cuando buscas que el paciente sienta una zona concreta, pero conviene no abusar de ellas en casa.

Ejemplos para transformar pistas internas en pistas externas
En lugar de…Prueba con…Ejercicio
«Activa el glúteo medio.»«Empuja la goma hacia fuera con las rodillas.»Sentadilla con goma
«No metas la rodilla en valgo.»«Que la rodilla apunte al segundo dedo del pie.»Step-down, zancada
«Retrae las escápulas.»«Lleva los codos hacia los bolsillos de atrás.»Remo con goma
«Extiende la cadera.»«Sube el cinturón hacia el techo.»Puente de glúteo
«Mantén el core activo.»«Que el vaso de agua sobre tu tripa no se caiga.»Ejercicios en cuadrupedia
«Controla la excéntrica.»«Baja contando despacio hasta tres.»Sentadilla, elevación de talones

Palabras que conviene evitar

Algunas palabras habituales entre profesionales se oyen de otra manera en la camilla. Un paciente que sale pensando que su rodilla está «desgastada» puede empezar a proteger la articulación y a moverse menos justo cuando le pides lo contrario. El mensaje técnico puede ser el mismo; lo que cambia es cómo se queda en su cabeza.

EvitaCómo lo puede entenderMejor di
«Tienes desgaste.»Algo que se rompe y no tiene arreglo.«Tu rodilla tolera bien la carga si la subimos poco a poco.»
«Estás mal alineado.»Un defecto estructural permanente.«Vamos a guiar la rodilla hacia el pie en este ejercicio.»
«Tu espalda es inestable.»Frágil, que puede fallar en cualquier momento.«Vamos a ganar control y fuerza en este gesto.»
«Lo estás haciendo mal.»Culpa y ganas de dejar el ejercicio.«Casi está; cambia solo esto.»
«Nunca levantes peso así.»Miedo a moverse fuera de la consulta.«Por ahora, hazlo de esta manera; más adelante lo ampliamos.»

El método de devolución, paso a paso

El método de devolución (teach-back) consiste en pedir al paciente que explique y muestre lo que ha entendido. No es un examen: sirve para comprobar si tu explicación funcionó y corregirla a tiempo.

  1. Da la corrección en una frase y demuéstrala una vez.
  2. Pide al paciente que haga tres o cuatro repeticiones aplicándola mientras observas.
  3. Pregúntale: «Para asegurarme de que me he explicado bien, ¿qué vas a cambiar cuando lo hagas en casa?».
  4. Escucha si lo dice con sus palabras; si repite tu frase sin entenderla o se va a otra cosa, reformula.
  5. Vuelve a explicar con otra imagen o pista y repite la devolución.
  6. Acordad juntos una frase corta para recordarla, idealmente la que ha usado él.
  7. Anota esa frase en la instrucción escrita y en la historia clínica.

Usa fotogramas del propio vídeo del paciente

Un vídeo de demostración enseña cómo se hace el ejercicio; el vídeo del propio paciente enseña qué tiene que cambiar él. Lo más útil suele ser un solo fotograma, elegido en el momento clave: el punto más bajo de la sentadilla, el final de la bajada o el instante en que el hombro sube.

Pon dos fotogramas uno junto a otro, uno de la repetición que te interesa corregir y otro de una repetición en la que ya lo hace mejor. El contraste con su propio cuerpo convence más que cualquier ilustración y evita la sensación de que se le compara con un modelo ideal. Señala un solo punto, con una flecha o una línea, y ponle la misma frase acordada en la devolución.

Plantilla de instrucciones escritas

La instrucción escrita tiene que caber en una pantalla del móvil. Usa siempre los mismos campos:

  • Ejercicio y dosis: series, repeticiones o tiempo, y días a la semana.
  • La corrección de ahora: la frase acordada, en positivo.
  • Cómo saber que lo haces bien: una sensación o una referencia visible («notas el peso en todo el pie»).
  • Molestia aceptable: el número pactado en la escala de 0 a 10.
  • Cuándo parar y avisar: dolor que aumenta de una sesión a otra, hormigueo, hinchazón o sensación de fallo en la articulación.

Comprobación en la siguiente sesión: tres ejemplos

En la siguiente sesión, antes de mirar nada, pide al paciente que haga el ejercicio sin darle ninguna pista. Si aplica la corrección por sí solo, está consolidada y puedes pasar a la siguiente; si no, repite la devolución y revisa si la frase era demasiado abstracta. Estos tres ejemplos muestran el proceso completo.

  • Sentadilla a un cajón: las rodillas se juntan al subir. Pista: «Separa el suelo con los pies, como si quisieras romper la esterilla». Devolución del paciente: «Empujar hacia fuera con los pies». Comprobación: en el fotograma del punto más bajo, las rodillas siguen la línea de los pies.
  • Puente de glúteo: el paciente arquea la zona lumbar al subir. Pista: «Sube el cinturón hacia el techo, no la tripa». Devolución: «Cinturón arriba». Comprobación: en vista lateral, la línea de hombro a rodilla queda recta sin que la zona lumbar se hunda.
  • Remo con goma: el hombro se adelanta al final del tirón. Pista: «Lleva los codos hacia los bolsillos de atrás». Devolución: «Codos a los bolsillos». Comprobación: el hombro no se adelanta y el paciente no nota tensión en el cuello.

Cómo te ayuda Sport-IA a que la corrección llegue a casa

En Sport-IA, el paciente sigue la rutina que le asignas y puede grabarse haciendo el ejercicio: la corrección técnica con IA le devuelve referencias visuales sobre su propio vídeo, lo que refuerza el mismo punto que trabajaste en consulta. Tú preparas los ejercicios con rutinas y plantillas y los programas en el calendario con recurrencias.

Con los programas de valoración que el paciente hace desde la app recibes el resultado y el vídeo, así que puedes comprobar si la corrección se ha consolidado. La ficha reúne historia clínica y mapa corporal de dolor, y las gráficas enseñan la evolución por ejercicio. En la fase de validación, el área profesional es gratuita para profesionales.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales relacionadas con esta guía

Respuestas rápidas para resolver la necesidad del lector y conectar la guía con el uso real de Sport-IA.

¿Cuántas correcciones dar en una sesión?

Una por ejercicio, y a veces una en total. Si ves varios errores, elige el prioritario y deja los demás para cuando el primero esté consolidado.

¿Siempre son mejores las pistas externas?

No siempre. Suelen funcionar mejor para ejecutar un gesto sin pensar, pero una pista interna puede ser útil cuando buscas que el paciente note una zona concreta. Prueba y quédate con la que el paciente aplica.

¿Qué hago si el paciente no sabe explicar la corrección?

Es información útil: la explicación no ha funcionado. Cambia la imagen o la pista, demuéstrala otra vez y repite la devolución hasta que la cuente con sus palabras.

¿Es mejor un vídeo de demostración o el vídeo del paciente?

Se complementan. La demostración enseña el ejercicio; un fotograma del paciente enseña qué tiene que cambiar él, y suele ser más convincente para corregir.

¿Cómo sé si la corrección se ha consolidado?

Cuando el paciente la aplica en la siguiente sesión sin que se la recuerdes y la mantiene hasta las últimas repeticiones de la serie.